Regresar a página principal
Historia y Relaciones Internacionales

La fractura del panarabismo desde la dicotomía de ambas Yemen

La división entre Yemen del Norte y Yemen del Sur durante la Guerra Fría expuso los límites del proyecto panarabista. La unidad ideológica no bastó para sostener una unidad política real.

Por Fun Politik·9 de julio de 2026

Foto: archivo editorial

El proceso histórico y sociopolítico árabe efectivamente, se hace merecer su respectivo desarrollo en un curso propio; desde sus grandezas e icónicos hitos, hasta ilusiones que con el tiempo tropiezan con sus limitaciones, y eventualmente hallan el fin de grandes proyectos. Algunas proyecciones estatales entre Estados árabes han logrado ver la luz; desde la Federación Árabe, compuesta por Irak y Jordania en 1958; hasta propuestas que no llegaron al papel, como la unión islámica jurada en la Declaración de Djerba, de Túnez y Libia, naturalmente propuesta por Gaddaffi (Simons, 1993). Sin embargo, y naturalmente, la que más se trabajó en el curso fue la liderada por la más célebre figura del panarabismo, la guiada por Gamal Abdel Nasser en el proyecto egipcio-sirio de la República Árabe Unida; o incluso mayor, aquella que, no fue hasta la propia clase que pude conocer, los Estados Unidos Árabes, una propuesta que logra exponer a grandes rasgos las particularidades de una bifurcada Yemen en la odisea panarabista.

Era la unión de la unión: Yemen, Yemen del Norte en concreto, conformó la confederación con la República Árabe Unida, con quien desde que era el Egipto independiente poseía un acuerdo de defensa. A diferencia de otros proyectos, que si bien eran frágiles constituían un Estado soberano conjunto, no podía considerarse a este Estado como una nueva entidad geopolítica soberana, pues tanto la República como Yemen seguían participando como Estados soberanos separados en organismos internacionales. El penoso contraste es particularmente notable debido a lo que simbolizaba la República Árabe en contraste con una realidad compleja en Yemen; la República es caracterizado por las victorias geopolíticas egipcias hacia la defensa de la integridad árabe tras siglos de humillación, describe Piqué (2021), explayando que si bien se presentaron las circunstancias por intervención exterior para un hito como la nacionalización del Suez, era uno de los pilares de la visión hacia Nasser como “_gran héroe y adalid_” del nacionalismo panárabe.

¿Y qué sucedía en Yemen? Un proceso bastante icónico, si se analiza como reflejo especializado de las particiones coloniales y el poco interés en la realidad regional. Como sucedió con la partición desde el Acuerdo Sykes - Picot, y en palabras de Fromkin (2009), se “_creó una situación en la que comunidades con identidades históricamente entrelazadas pero distintas se vieron obligadas a formar nuevas entidades políticas._” Yemen, ubicado al sur de la península arábiga, actualmente un Estado bicontinental por la Isla de Socotra, y habitado por cuarenta y un millón de habitantes, ha sido históricamente un punto estratégico de comercio y tránsito marítimo, lo que lo expuso a objeto de dominio por diversas potencias y dinastías a lo largo de los siglos. Desde las primeras entidades políticas de los antiguos reinos de Saba y Himyar, era cuestión de tiempo para que en el siglo XIX cruzaran dos monstruos imperiales como los otomanos y los británicos; los primeros buscando dominar sobre el mundo árabe, y los segundos buscando otro puerto en el que depositar el carbón necesario para los barcos con el recientemente aperturado Canal de Suez.

Y así, por cuestión de intereses y balance de poderes, se bifurcó Yemen: El Vilayet de Yemen con los otomanos, el protectorado de Aden; el puerto que querían los británicos, para ellos. Esta partición será la definición del destino de ambos futuros Estados: Como exponen Fuentes & Pellicer (2016), el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial demostró que pese al proceso modernizador que constituyó el _Tanzimat_, no había logrado adaptarse a una “_modernidad westfaliana_” (p. 899) como pudo verse con la victoria del nacionalismo en los Balcanes, algo que supieron aprovechar las potencias occidentales con el apoyo a la Revolución Árabe. El proceso de formación estatal en Yemen es particularmente complejo, ya que ya se habían producido anteriormente revoluciones de las fuerzas locales zaidíes, que se aprovecha en mencionar, los yemenitas seguían una rama propia del islam shiíta, la zaidí. Las revoluciones justamente, se levantaban en contra de la deficiente administración otomana, que declaraban estaba vinculada a casos de corrupción en asuntos administrativos (Gedikli, 2006), por lo que se comprende que con el Armisticio de Mudros era suficiente para que el líder religioso de la región, Imam Yahya, consolide la independencia del Reino Mutawakkilita del Yemen, Estado que logró sobrevivir la mitad del siglo XX con su reemplazo por la República Árabe del Yemen en 1970.

Yemen del Sur vivió paralelamente una realidad absolutamente distinta. Como fue descrito, había presencia británica en la región con el fin de establecer un puerto con el que terminar de consolidar aquel poder absoluto esperado de la ruta Londres - Bombay; por lo que eventualmente, después de la captura de Adén en 1839, se sostuvo por la administración de la Presidencia de Bombay por casi un siglo completo, hasta 1932 que es elevado a su propia colonia de administración directa. Paralelamente, los británicos con tratados formales de alegada protección (Britannica, 2025) de otros Estados hostiles árabes, logró anexar diversos sultanatos mediante los cuales lograría defender la Colonia de Adén del nuevo Estado yemenita del norte, eventualmente sustrayendo poblaciones que conformaban la identidad de zaidí de la región. En aquella línea, y ante el creciente nacionalismo árabe que ellos mismos estaban promocionando, decidieron establecer en los territorios de estos Protectorados la Federación de Arabia del Sur, Estado que pese a que había nacido con aquel propósito, se negó a incorporar a la Colonia del Adén porque su población, de una élite gobernante no-árabe y no-musulmana, constituía una amenaza a los intereses de los ahora soberanos Estados árabes miembros de la federación (Day, 2012).

De todas maneras, en la propia Federación no existía un orden ni consenso sólido interestatal, por lo que se vio sumergido en revoluciones por los vacíos de poder. Realizando hincapié en los motivos de la creación de esta entidad política, la administración no era lo suficientemente sólida como para sostener la colonia del Adén más, por lo que el Reino Unido se vio en la obligación de retirarse en 1968, en medio de una revolución. Durante el caos, uno de los grupos subversivos más resaltante fue el Frente de Liberación Nacional, el principal impulsor de la denominada Revolución del 14 de octubre, y una gran demostración de que el panarabismo no era una ideología monolítica y podía mutar según las condiciones locales de las que surge un proceso de liberación: naturalmente, el FLN nació por inspiración del nasserismo y bajo una creciente marea del panarabismo.

Sin embargo durante la revolución, se produjeron derrotas de magnitud como la derrota de Egipto en la Guerra de los Siete Días, además de la demostración de inviabilidad visible en lo intrascendente del proyecto confederado de los yemenitas del norte con la República Árabe, que se encontraba en disolución para aquellos tiempos. En este complejo proceso de independencia, en el que se enfrentaron por un lado el inestable sistema político sudyemenita, arrastrando una rígida y tradicional estratificación cuasi tribal que yacía en el interior del Adén; y por otro lado una apertura de magnitud hacia alternativas en consideración del igualmente inestable proceso internacional (Kostiner, 1981), que es posible un viraje tan drástico. Este caso es particularmente, el único que ha vivido en un Estado islamita en su tipo: el establecimiento de una República Popular marxista - leninista que buscaba establecer un Estado laico, el único en la historia del mundo islámico.

La coexistencia entre el Estado y el Islam en Yemen del Sur fue compliada. No existen suficientes investigaciones sobre la supresión de libertades religiosas en el país (Cigar, 2006, p. 185), pero desde los pocos escritos es visible el planteamiento usual de un Estado socialista; tanto interno como en su política exterior. Yemen del Sur pese a carecer de los recursos necesarios para sostener una posición internacional de magnitud, manteniendo el apoyo a grupos subversivos más allá de sus fronteras y sosteniendo la lucha propia de sus nuevos aliados en el lecho internacional: la Unión Soviética y China (Halliday, 2002, p. 3).

Motivos descritos, pese a las motivaciones y movimientos originales, y a que ambos nacen de un proceso común característico para el árabe en sus vívidas aspiraciones étnico - nacionalistas, buscando la reivindicación de un grupo sojuzgado por siglos, los contextos en los que se establecieron como Estados han guiado muy por separado sus percepciones del panarabismo y su participación en él. Finalmente, con los procesos sociopolíticos y bélicos estudiados en clase, siempre veremos aquella dicotomía al analizar la política exterior de dos repúblicas hermanas: Yemen del Norte, un Estado construido desde la expulsión otomana y la reivindicación nacional del árabe, participó activamente en los proyectos árabes, sumándose al bloqueo a Israel y declarando la guerra al Estado en la Primera Guerra Árabe-Israelí; mientras que, en un ejemplo más expreso, ambas Yemen se encontraron en bandos opuestos en la Primera Guerra del Golfo, con el sur alineado a los intereses del bloque soviético y el Estado Islámico de Irán, más allá del trasfondo religioso-étnico, y el norte del lado del Estado Árabe de Irak, fiel a vívidos principios.

Day, S. (2012). Regionalism and Rebellion in Yemen: A Troubled National Union. Cambridge University Press. https://www.researchgate.net/publication/306287673_Stephen_W_Day_Regionalism_and_Rebellion_in_Yemen_A_Troubled_National_Union_Cambridge_Cambridge_University_Press_2012_336_pages

Fromkin, D. (2009). _Peace to End All Peace_.

Fuentes, J. & Pellicer, J. (2016). Cien años de geopolítica en Oriente Medio: el acuerdo de Sykes-Picot. _Boletín IEEE 3_(2016): pp. 895-932.

Gedikli, O. (2006). Yemen’de Türk izleri. _Ufuk Ötesi_. http://www.ufukotesi.com/habergoster.asp?haber_no=20060703

Halliday, F. (2002). _Revolution and foreign policy: the case of South Yemen, 1967-1987_ (No. 21). Cambridge University Press. https://books.google.com.pe/books?hl=en&lr=&id=Z5DToPmhXrIC&oi=fnd&pg=PR8&dq=South+Yemen+foreign+policy&ots=l4E-z1oTLl&sig=UshGufUu6wYUbYUTRZuqN--L__Y&redir_esc=y#v=onepage&q=South%20Yemen%20foreign%20policy&f=false

Kostiner, J. (1981). Arab radical politics: Al‐Qawmiyyun al‐Arab and the marxists in the turmoil of South Yemen, 1963–1967. _Middle Eastern Studies_, _17_(4), pp. 454-476. https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/00263208108700485

Piqué, J. (2013). ¿Qué fue del panarabismo?. _Política Exterior._ https://www.politicaexterior.com/que-fue-del-panarabismo/

Simons, G. 1993. _Libya: The Struggle for Survival_. New York: St. Martin's Press, 253 https://link.springer.com/book/10.1007/978-1-349-22633-7

Etiquetas:geopolítica · diplomacia

Análisis Relacionados